Marx Carlos (1818-1883). EL SOCIALISMO CIENTIFICO: MARX Carlos





Carlos Marx nació en Alemania en 1818 y murió en Inglaterra en 1883.  Se doctoró en la Universidad de Jena, donde se puso en contacto con la filosofía de Hegel.  Su posición ideológica le cerró las puertas de la carrera académica y su acción se orientó al periodismo.  Sus duras críticas al gobierno prusiano lo obligaron a exiliarse y en París adhirió al socialismo.
Federíco Engels (1820-1895), también alemán, era hijo de un fabricante de telas de algodón.  Instalado en Mánchester, comprobó directamente los efectos de la política librecambista en la clase obrera; fruto de esa observación fue su ensayo sobre La situación de las clases trabajadoras en Inglaterra.
En París, Engels conoció a Marx, con el cual inició una intensa amistad, a la vez que colaboró con él en algunas publicaciones.
Marx y Engels se alejaron paulatinamente de los socialistas utópicos, y mientras sustentaban lo que denominarían socialismo científico.
En Londres ambos pensadores recibieron de una organización de exiliados alemanes el encargo de redactar un manifiesto que resumiera sus ideas.  En febrero de 1848 publicaron El manifiesto comunista, cuyos postulados servirían de base a todos los programas socialistas.
La acción intelectual y política de Marx y Engels fue intensa.  El primero publicó algunas obras fundamentales para la ideología socialista: Critica de la economía capitalista y El Capital, que ejercieron una gran influencia en el pensamiento político y social contemporáneo,
La prédica de Marx intenta denunciar la economía capitalista y la situación de la clase obrera.  Sostiene que, en las relaciones de trabajo, el obrero sólo recibe una pequeña porción de lo que produce, pues se encuentra sometido a su patrono, quien se apropia de su fuerza de trabajo y de una parte de su producción.  Esta ganancia patronal -considerada por Marx como una "irritante injusticia" constituye la plus valla, o sea, el valor que genera la riqueza del capitalista.
El marxismo, entonces, propone que cada individuo reciba íntegramente el producto de su trabajo.  Para ello, sería necesario suprimir la propiedad privada de los medios de producción y destruir la estructura capitalista de la sociedad.  Con respecto al Estado, lo considera un instrumento de la clase opresora y afirma que la actitud del proletariado debe encaminarse a destruir todas las formas de explotación legalizadas por el Estado burgués, aunque aclara que el individuo no puede emanciparse más que en su clase y por su clase".
Marx conserva de la filosofía de Hegel el método dialéctico, según el cual la realidad es siempre cambiante.  De esta manera, fundamenta el materialismo histórico, que a grandes rasgos se puede definir como la interpretación económica y materialista de la Historia.  Según Marx, "la conciencia de los hombres no origina su forma social de vida, sino, por el contrario, esta forma social es la que determina y condiciona su conciencia".  Además comparte la idea de que el hombre ha creado a Dios y no Dios al hombre", con lo cual fundamenta su posición ateísta.
Básicamente, la ideología marxista se puede sintetizar en los siguientes principios:

·El materialismo histórico, para el cual el desarrollo de la Historia está determinado por factores económicos.

·La lucha de clases, que considera a toda la historia de la humanidad como el resultado de¡ enfrentamiento de clases; en la etapa capitalista esta lucha se entabla entre la burguesía y el proletariado;

· La nueva sociedad socialista surgirá de¡ triunfo de¡ proletariado, el cual instaurará una sociedad sin clases, en la que estará abolida la propiedad privada y socializados los medios de producción y de cambio.

La Primera Internacional de Trabajadores

La prédica marxista orientó al movimiento obrero hacia la reunión de una Asociación Internacional de Trabajadores.

La Primera Internacional -inspirada por Carlos Marx, quien redactó sus Estatutosse reunió en 1864, con la presencia de delegados de las Trade Unions de Inglaterra y de obreros franceses.

Aunque pronto aparecieron divisiones internas, representadas principalmente por socialistas y anarquistas*, lograron consolidarse diversas secciones, tanto en Europa como en América.

En un Congreso realizado en Bruselas, la Internacional reclamó la colectivización de las minas y de los ferrocarriles y la nacionalización de la tierra.  Igualmente, se pronunció contra las guerras y aconsejó la huelga general para evitarlas.  Este último principio fue puesto a prueba durante la guerra franco-prusiana, en la cual los alemanes antepusieron sus sentimientos nacionalistas al internacionalismo.

El ambiente de derrota generado por el aplastamiento de la Comuna de París, agudizó el enfrentamiento entre anarquístas y socialistas.  Los primeros fueron expulsados y la Internacional -ya desfalleciente- fue dominada por los marxistas que chocaron con la conducción de¡ Partido Socialdemócrata alemán que propiciaba una actuación democrática y parlamentaria y la exclusión de la violencia, generando lo que se conocería con el nombre de revisionismo marxista.

En 1899 se constituyó la Segunda Internacional, en la que se enfrentaron las dos tendencias socialistas.  El estallido de la Primera Guerra Mundial agudizó el conflicto y en 1919 hubo una nueva división: se fundó en Moscú la Tercera Internacional, orientada por los comunistas soviéticos.



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